El porqué de la expresión -en pocas líneas-

La comunicación, es la base de toda sociedad, relación y crecimiento, como tal nos ayuda a construír y redescubrir pensamientos, obtener sabiduría y hacerla trascender... ¡Qué gran poder tenemos en las manos!, por esto, no debe ser desperdiciado, ni camuflado entre corrientes, entre discursos ajenos. Aunque siempre con cautela y premeditación, expresáte, decí lo que pensás, también oí y aprendé y seleccioná, de eso se trata comunicarse... Los medios son muchos, los sentidos que puedes utilizar otros tantos, la forma no importa, es una nimiedad...La comunicación es el único camino al entendimiento, ¡y cuanto hay que no entendemos, cuanto hay que no decimos! Por eso es que acá estamos, haciendo lo posible por comprendernos o cuando menos escucharnos y respetarnos, acá estamos COMUNICANDONOS.

Vanina Calvo


ALGUNAS NOTAS E INFORMES DE INTERÉS:

martes, 1 de julio de 2008

Fuentes de Poder- IGLESIA Y GOBIERNO-

Insertos solapadamente en la sociedad, acallados y peligrosos, diversos grupos de poder condicionan nuestro pasar y destino.
La Iglesia y el Gobierno respectivamente, son solo algunos de estos sistemas burócratas y mitómanos en los que se concentra el dominio. La pregunta es: ¿Respectivamente?.
La alianza y las "obligadas" y constantes interrelaciones entre políticos y religiosos nos acercan a la idea de convenios y, hasta de una fórmula perfecta para el dominio fraudulento a la ciudadanía.
Podemos citar, a modo de ejemplo, la relación establecida entre el Papa Juan Pablo II y Roland Reagan, y observar el claro y evidente apoyo eclesiástico a las políticas propuestas e implementadas por el funcionario público. Políticas que acarrearon millones de muertes y, en medio, una sociedad "muda" bajo el "efecto Iglesia".
Por otro lado, y sin incurrir demasiado en investigaciones históricas, el "simple" hecho de prestarle la debida atención a las múltiples denuncias de estafa a funcionarios de diferentes Estados y observar la inmovilidad por parte de los representantes de los fieles religiosos, nos muestra una clara carencia de amparo y protección a los ciudadanos "hijos de Dios", ante el abuso de los gobiernos de turno por parte de la Iglesia.
Queda entonces en evidencia la alianza existente entre los dos sectores.
Asimismo, cuando se trata de exonerar de culpas a los pecadores, la Iglesia, se muestra dura y firme ante la mayoría de los ciudadanos, y sin más, los condena. Un ladrón, estafador o asesino, es claramente un pecador, que debe pagar sus culpas e implorar perdón ante Dios y, por supuesto, antes sus representantes en la tierra. Siendo de esta forma unicamente para el "hombre comun". No obstante, el "no robarás" (entre otros) parece no regir para los representantes -políticamente hablando- de esos hombres a los que gobiernan. Ya que, se observa con claridad, las relaciones entre políticos y creyentes de rango se mantienen integras y flamantes, más allá de alguna que otra discordia breve que, sin duda, esconde y cobija intereses compartidos en riesgo.
Otro ejemplo de la evidente alianza POLÍTICA-RELIGIÓN (como fuente de dominio y poder ante la sociedad a la que rigen) es la visita de Pío Laghi a la Argentina en 1976, quién fue convocado a nuestro país por altos jefes militares y, "casual y sorpresivamente", su papel más importante y de mayor trascendencia social (y por ende mediática) en aquella estadía del relñigioso en nuestros pagos, fue (en lugar de amparar, luchar y pedir piedad por los hombres torturados, desaparecidos y manipulados por corrientes ideológicas) justificar y bendecir esa especie de "guerra justa"...